Con el objetivo de promover el uso del cómic como elemento educativo en la escuela, diversas organizaciones culturales francesas se han unido al Festival de Cómic de Angoulême en la organización del seminario: “Biographie, Autobiographie, Autofiction“. Esta serie de conferencias, que tendrán lugar del 20 al 22 de enero en la propia Angoulême, pondrán de relieve el importante papel que los relatos personales han tenido en la breve historia del cómic.

Yo Conmigo - Fabián Zalazar
La relación del cómic con lo autobiográfico y lo autoficticio es se remonta a los años setenta, cuando Robert Crumb, Aline Kominsky y otros autores exploraron el relato personal como medio idóneo para acercar el cómic a lo literario. Sin embargo, no sería hasta los noventa cuando el premio Pulitzer concedido a Maus, de Art Spiegelman, o el éxito fulgurante de Persépolis, de Marjane Satrapi, pondrían de relieve la excelente relación entre lo biográfico y la historieta. En cierto sentido, el cómic ofrece al autor la posibilidad de retratarse dos veces: primero a través del relato de su vida, y luego a través de su autorretrato.

Pildoras azules - Frederik Peeters
En el campo de lo propiamente autoficticio, tal vez el autor más destacado sea Frederik Peeters. Sobre todo su obra Lupus, donde describe pequeñas peripecias cotidianas ambientadas en un mundo futurista de ciencia ficción. Aquí, un reportaje sobre este fenómeno de la autoficción en el cómic.